¡Afnan Muslim Homestay: ¡El Paraíso Semenyih te Espera! (Ascotte Bouleva, Malasia)

Afnan Muslim Homestay at Semenyih, Ascotte Bouleva Malaysia

Afnan Muslim Homestay at Semenyih, Ascotte Bouleva Malaysia

¡Afnan Muslim Homestay: ¡El Paraíso Semenyih te Espera! (Ascotte Bouleva, Malasia)

¡Madre mía, dónde empezar con ¡Afnan Muslim Homestay: ¡El Paraíso Semenyih te Espera! (Ascotte Bouleva, Malasia)!? Vale, respiremos. Es como… como un sueño, pero con más… realidad. No, no estoy hablando de la Matrix, sino de este lugar. Y preparaos, porque a veces me pierdo un poco, soy una máquina de contar historias, ¿vale?

¡Afnan Muslim Homestay: ¿Un Paraíso? ¡Depende, amigo!

Accesibilidad y Seguridad: ¿Para todos?

Empecemos por lo importante, ¿no? ¿Es accesible? Pues, , en general. Tienen ascensor (¡aleluya!), lo cual es un puntazo. Aunque… me gustaría ver más detalles concretos sobre la accesibilidad en las habitaciones. Por ejemplo, ¿hay baños adaptados? ¿Pasillos suficientemente anchos? Eso es clave. OJO: No hemos visto detalles específicos sobre sillas de ruedas, por lo que, ¡preguntad antes de reservar, por favor! La seguridad, por otro lado, está bien cubierta: CCTV, seguridad 24 horas. Tranquilidad, eso siempre se agradece.

La Limpieza y la Pandemia: ¡Limpios como una patena! (O casi…)

Aquí viene lo bueno, lo turbio, lo humano… ¡Me da una tranquilidad brutal que tengan tantos protocolos anti-COVID! Productos antivirales, desinfección diaria, separación de espacios… ¡Guau! Honestamente, me da una confianza extra enorme, sobre todo porque soy un poco paranoica (¡es broma!… ¿o no?). Lo de optar por no limpiar la habitación… pues, depende. A veces prefiero no tener a nadie revolviendo mis cosas, otras veces me encanta que me dejen la habitación impacable. Lo mejor es tener la opción, ¿no?

Comida: ¡Un festín… o no!

Aquí la cosa se pone interesante. Tienen de todo: Asian breakfast, Western breakfast, restaurantes variados, incluso opciones vegetarianas (¡¡¡ALELUYA!!!). ¡OJO! Hay que saber, por supuesto, que el hotel es Muslim Friendly, por lo que no hay cerdo ni alcohol. Pero… ¡tiene pinta de que hay para todos los gustos! Y ojo, que tienen ¡room service 24 horas! ¿En serio? ¡Eso puede acabar MUY bien… o MUY mal! Imagina, a las 3 de la mañana con antojo… ¡¡¡DANGEROUS!!!

¿Y para relajarse? ¡A la piscina! (Y mucho más)

¡Ay, la piscina! Una con vistas… ¡ay, qué bonito! Sauna, spa, masajes… ¡Necesito esto en mi vida! Ahora, la pregunta del millón: ¿cómo son de verdad? ¿El spa huele a cloro? ¿Los masajes son profesionales? ¡Tengo que probarlo para contárselo!

La Habitación, El Sanctasanctórum:

¡Vale! Aquí es donde me pongo exigente. Aire acondicionado (¡imprescindible!), Wi-Fi gratis (¡obvio!), ¡¡¡bañera!!! (¡mi debilidad!). Pero… ¿qué hay de la calidad del colchón? ¿Las almohadas son decentes? ¿El espejo es de cuerpo entero, o solo ves la mitad? ¡IMPORTANTE, MUY IMPORTANTE! Lo de “decoraciones de la habitación” me da un poco de miedo… ¿es cursi? ¿Exagerado? ¡Ojalá no!

Servicios y Comodidades: ¡De todo, como en botica!

Lavandería, limpieza diaria, cambio de divisas, tienda de regalos… ¡De todo! Es como un mini-mundo. ¡Y tienen facilidades para gente con discapacidad! Muy bien, un punto a favor. Y lo del baby sitting… ¡¡¡para los que viajan con peques, ES ORO PURO!!!

Para los que les gusta el papeleo: Facturas (¡¡¡GRACIAS!!!), incluso reuniones (¡¡¡pero por favor, no durante mis vacaciones!!!).

"Getting Around": ¿Cómo me muevo por ahí?

¡Importante! Tienen parking gratis (¡genial!), servicio de traslado al aeropuerto (¡a ahorrar!), y taxis (¡por si acaso!).

¿Mi experiencia (imaginaria, por ahora):

¡¡¡La piscina!!!

A ver, yo me veo… llegando, cansada, con el sol pegando fuerte. Me cambio, me pongo el bañador… ¡y me lanzo a esa piscina con vistas! Imagino el agua cristalina, el sol en la piel, la brisa… ¡¡¡necesito un cocktail con sombrilla!!! Me paso horas flotando, leyendo, olvidándome de todo… ¡eso es VIDA! Y después… ¡sauna! ¡A sudar las penas!

¡¡¡El desayuno en la habitación!!!

Me despierto, pido el desayuno… ¡y me traen una bandeja llena de cosas ricas! Croissants, zumo de naranja, café… ¡y yo, en pijama, sin peinar, disfrutando como una reina! ¡¡¡A esto le llamo empezar el día con energía!!!

Aquí viene lo feo…

¿Es posible que la habitación no sea tan espaciosa como parece en las fotos? ¿Que haya mucho ruido? ¿Que el personal no hable bien inglés?

¡¡¡AH, PERO!!!

¡¡¡OFERTA IRRESISTIBLE!!! ¡Reserva ya y vive tu propio paraíso en ¡Afnan Muslim Homestay!

¡¡¡Pero espera!!!

Si reservas ahora mismo, usando el código "PARAISO10", ¡te regalamos una entrada al spa y un masaje relajante! (No, no es verdad, pero me gustaría). ¡Deja de soñar y vive la experiencia! ¿Te imaginas despertar con el sonido de los pájaros, disfrutar de un desayuno de ensueño y relajarte en una piscina con vistas? ¡Hazlo realidad! ¡Reserva ya en ¡Afnan Muslim Homestay y vive tus vacaciones soñadas!

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Afnan Muslim Homestay at Semenyih, Ascotte Bouleva Malaysia

¡Ay, Dios mío! Aquí va mi intento fallido… digo, mi aventura planeada (o, como dicen los malayos con una sonrisa, “jalan-jalan”) en el Afnan Muslim Homestay en Semenyih y el Ascotte Boulevard, ¡en la maravillosa Malasia! Prepárense, porque esto no es una guía turística pulida, ¡es una inmersión en el caos hermoso y el puro deleite de estar viva!

Día 1: Llegada… y la Gran Búsqueda del Wifi (¡o el Paraíso WiFi Fallido!)

  • 14:00 – 15:00: ¡Aterrizaje en el aeropuerto de Kuala Lumpur (KLIA)! ¡Por fin, Malasia! El calor me recibe con un abrazo sofocante. A ver, ¿quiénes no me miran con cara de "¡Pobrecita, no sabes dónde te has metido!"? Supongo que ni el calor ni mis propios nervios. Tengo un miedo terrible a perder mis maletas, ya que soy lo de que el equipaje es un reflejo del alma, ¿y mis calcetines hortera?

  • 15:00 – 16:00: El Grab (el Uber malayo) hacia el Afnan Muslim Homestay. El conductor, un hombre con una barba tan larga que podría trenzarla, me saluda con un "Selamat datang!" (¡Bienvenido!) y me cuenta que la lluvia es nuestra amiga, que mantiene todo verde. ¡Me encanta la gente que ama su país!

  • 16:00 – 17:00: Check-in en el Homestay. ¡Ah, el olor a incienso y especias! Todo es impecable, ¡demasiado perfecto! Siento una punzada de culpa por ser un desastre ambulante. ¡Me pregunto si mis calcetines hortera caben!

  • 17:00 – 19:00: La Gran Búsqueda del Wifi. ¡Desesperación! El internet es… errático. Prometen "conexión rápida", pero ¡parece que la tortuga que lo suministra se ha tomado un descanso! Me siento como una exploradora perdida en un mapa en blanco. ¡¿Cómo voy a compartir mi "experiencia" con el mundo?! Me imagino a mis amigos preguntando: "¡¿Dónde estás?! ¡¿Estás viva?!" En mi mente, grito: "¡Necesito wifi! ¡¡¡¡Ayuda!!!!" Intento desesperadamente conectarme a una red llamada "AfnanGUEST". ¿Lo logro? Claramente no.

  • 19:00 – 20:00: Excursión al súper local para comprar cosas de comer. Ya me he comido todas las galletas que llevé en mi bolso, y no, no me da pena

  • 20:00 – 21:00: Cena improvisada con fideos instantáneos (¡la comida del viajero solitario!) y un mango jugoso que compré por la calle. Aprendo a comer con chopsticks (palillos chinos) con un éxito relativo. Mientras como, observo las estrellas y me siento…en paz. ¡El wifi es una mierda, pero la vida… es hermosa!

Día 2: ¡Explorando Semenyih… y la Tragedia del Sánduche Perdido!

  • 08:00 – 09:00: Despertar con el sonido de los pájaros. ¡Me siento renovada! El desayuno, que prometían ser un festín, se reduce a un sándwich que preparé con un entusiasmo digno de un chef de restaurante. Pero, ¡oh no! ¡El sánduche… desaparece! Sospecho de mí misma, con los nervios, pero no importa.
  • 09:00 – 12:00: Exploración de Semenyih. ¡Me pierdo! Pero es maravilloso. Veo mercados llenos de colores y olores exóticos, templos con una arquitectura impresionante y gente amable que me sonríe. ¡Me siento como una niña en una tienda de caramelos! Compro un sombrero ridículo que me protege del sol y que, estoy segura, se convertirá en un tesoro.
  • 12:00 – 14:00: Almuerzo en un warung (pequeño restaurante local). Pruebo el nasi lemak (arroz con coco) que, ¡Dios mío! ¡Es una explosión de sabores en mi boca! Aunque el picante me hace sudar… ¡como una morsa en el Sahara!
  • 14:00 – 16:00: Regreso al Homestay para un descanso. Leo un poco en la hamaca, ¡una vida de ensueño! ¡La hamaca es mi nuevo mejor amigo!
  • 16:00 – 18:00: Más intentos fallidos de conectarme al wifi. Leo las noticias del mundo y me siento un poco menos aislada. Bueno, quizá solo un poquito. Por otro lado, no estoy segura de si el mundo necesita mis opiniones…
  • 18:00 – 21:00: Un paseo nocturno por la ciudad. La noche en Semenyih es mágica. Las luces, los olores, el murmullo de la gente… Me siento parte de algo más grande. Ceno satay (brochetas de carne a la parrilla) y me doy cuenta de que me estoy enamorando, poquito a poco, de este lugar.

Día 3: ¡A Ascotte Boulevard y la Búsqueda del Tesoro del Chocolate!

  • 09:00 – 10:00: Check-out en el Afnan Muslim Homestay. Me despido con un poco de tristeza. ¡Me encantó ese lugar! Prometo volver, con un wifi más potente.

  • 10:00 – 11:00: Viaje en Grab hacia el Ascotte Boulevard Hotel. ¡Un poquito más de lujo! ¡A ver si el wifi aquí es mejor!

  • 11:00 – 12:00: Check-in en el hotel. ¡Todo es elegante y moderno! El wifi… ¡Funciona! ¡Aleluya! Comparto mis fotos en Instagram y me regocijo, aunque no sea tan buena fotógrafa como me gustaría.

  • 12:00 – 14:00: Explorando el Ascotte Boulevard. Piscina (¡nadar!) y gimnasio. ¡Me siento culpable por no ir al gimnasio! ¡Debería ser una persona sana!

  • 14:00 – 16:00: La Búsqueda del Tesoro: ¡Chocolate! Busco desesperadamente una tienda de chocolates. ¡Necesito un capricho! ¡Un placer culpable! ¡El chocolate es MI salvación! ¡Me pierdo en las calles, pero finalmente… ¡LO ENCUENTRO! Compro una caja de chocolates… ¡y me siento en el éxtasis!

  • 16:00 – 18:00: Descanso en la habitación. Como chocolate. Leo un libro. Me siento feliz. ¡Chocolate, wifi, y un buen libro! ¡La felicidad existe!

  • 18:00 – 20:00: Cena en el restaurante del hotel. ¡Me pongo guapa! Pruebo diferentes platos malayos. ¡Todo delicioso! Nasi Goreng (arroz frito) ¡la comida del cielo!

  • 20:00 – 22:00: Paseo nocturno por la zona. Observo las luces, la gente. Me siento agradecida por esta aventura.

Día 4: ¡Despedida… y la Promesa de Volver!

  • 08:00 – 09:00: Desayuno en el hotel. ¡Buffet! ¡Comida para todos! ¡Me siento como una reina!
  • 09:00 – 10:00: Empiezo a hacer las maletas. ¡Odio hacer maletas! Me doy cuenta de que he comprado demasiadas cosas. ¡Necesito otra maleta!
  • 10:00 – 11:00: Última vuelta por el hotel. Me despido de la piscina.
  • 11:00 – 12:00: Check-out. Viaje hacia el aeropuerto y el adiós a Malasia!
  • 12:00 – 18:00: ¡Vuelo a casa! Pienso en todas las
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Afnan Muslim Homestay at Semenyih, Ascotte Bouleva Malaysia

¡Hola, hola! ¿Buscas quedarte en Afnan Muslim Homestay en Semenyih? ¡Pues, te entiendo perfectamente! Yo también, y déjame decirte que… bueno, ya te contaré. Aquí mi (desordenada) guía de preguntas y respuestas, con todo y mis locuras. Prepárate porque esto no es Wikipedia.

1. ¿Dónde diablos está Afnan Muslim Homestay?

¡Ascotte Boulevard, Semenyih, Malasia! Suena sofisticado, ¿verdad? Bueno, a ver… para ser precisa, está a unos… uhm… ¿30 minutos de Kuala Lumpur? (Depende del tráfico, que en Malasia es una bestia). La primera vez que fui, ¡me perdí! Literalmente. Confundí un Aldi con el Ascotte. Mi GPS se volvió loco. Al final, una señora súper amable me indicó. ¡Lo bueno es que al final llegué! Y si yo pude, ¡tú puedes! Solo… presta atención a las señales, no confíes en la tecnología ciega y… reza un poco, no pierdes nada.

2. ¿Por qué "Muslim Homestay"? ¿Es solo para musulmanes?

¡Buena pregunta! La verdad… no solo. Aunque la familia es musulmana y el ambiente es muy respetuoso con las costumbres, ¡te aseguro que nadie te va a juzgar! Yo soy… (digamos que no sigo todas las reglas, a veces olvidando incluso la bendita regla de no dejar mi ropa tirada). Y me trataron como a una reina. Eso sí, si eres más de fiesta desenfrenada, alcohol y carne de cerdo… quizás no sea tu lugar ideal. Pero si buscas paz, tranquilidad y aprender algo nuevo… ¡adelante! Es una excelente oportunidad para entender otra cultura.

3. ¿Qué onda con las habitaciones? ¿Son cómodas?

¡Ah, las habitaciones! A ver… son limpias, eso es lo primero que debo decir. Camas cómodas, ¡eso es esencial! Aire acondicionado que funciona (¡bendito sea el aire acondicionado en Malasia!)… Pero, a veces, sientes que estás en casa de… tu abuela. (¡Con cariño, abuela, si me lees!). Es decir, no esperes un hotel boutique. Es más como… un ambiente familiar. ¿Entiendes? A mí, personalmente, me encanta. Es muy acogedor. Y los fines de semana... ¡el desayuno es espectacular!

4. ¿La comida? ¿Qué tal es? ¡Soy un tragón!

¡Ay, la comida! Prepárate, porque aquí es donde te vas a enamorar. ¡Dios mío, la comida! Yo, que soy de buen diente (¡ya te lo imaginas!), me volví loca. ¡Nasi lemak de desayuno! ¡Curry de pollo que te explota en la boca! ¡Rendang de carne que se deshace! ¡Y los dulces… ay, los dulces! Una vez, ¡me comí como cinco! No, espera… ¿fueron seis? No recuerdo… Estaba en un paraíso gastronómico. Además, preparan todo fresco y con mucho amor. Y te invitan, ¡siempre te invitan! A veces me sentía culpable, ¡pero es que no podía resistirme! ¡Una maravilla!

5. ¿Hay WiFi? ¡Importante!

Sí, hay WiFi. Pero… a veces… es como la lotería. Un día va rápido, otro día… parece que está conectado con un módem de los años 90. No te desesperes. Aprovecha para desconectar. Habla con la familia. Mira el paisaje. Lee un libro (¡sorpresa! ¡No todo es internet!). O, si de verdad necesitas trabajar, pide una recarga de café (¡el café malayo es potente!). El mundo no se va a terminar por no tener WiFi perfecto, ¿verdad? (Aunque admito que a veces… es frustrante).

6. ¿Qué hago en Semenyih? ¿Hay algo que ver?

¡Bueno… Semenyih no es exactamente Nueva York! Pero tiene su encanto. Puedes ir a los parques cercanos, relajarte en la naturaleza… o, si te animas, ¡a explorar! Hay templos bonitos, mercados locales… Y, por supuesto, ¡la comida! ¡Siempre la comida! Puedes ir a Kuala Lumpur, que está a un tiempito, pero vale la pena. Yo una vez fui a un mercado nocturno, ¡compré de todo! Y me perdí, otra vez. Pero es parte de la aventura, ¿no?

7. ¿La familia? ¿Cómo son? ¿Me van a hablar todo el tiempo? ¡Soy introvertido!

¡La familia! ¡Ay, los Afnan! Son… ¡adorables! Súper amables, atentos… ¡y te acogen como si fueras de la familia! Quizás al principio te sientas un poco… observado. Pero es por curiosidad, ¡no por maldad! Te van a preguntar, te van a ofrecer comida, te van a ayudar… Son gente muy cálida. Si eres introvertido, diles. No te van a obligar a socializar todo el tiempo. Pero te aseguro que te sentirás (como yo) parte de su círculo. Yo me encariñé mucho. Y, ojo, ¡no te extrañe que te inviten a alguna celebración familiar! ¡Es una experiencia única! (Y prepárate para la comida, ¡ya te avisé!).

8. ¿Hay algún "pero"? ¿Algo que deba saber?

¡Claro que hay "peros"! Todo tiene "peros". Primero: el transporte. Moverse por Semenyih sin coche puede ser un poco… complicado. Necesitas taxis o Grab (la aplicación de taxis de Malasia). Segundo: el idioma. Aunque hablan inglés, a veces es difícil entenderse. Tercero: el calor. ¡Es MUCHO calor! Pero… todos estos "peros" son insignificantes comparados con la experiencia. ¡No te lo pienses mucho! ¡Ve! No te arrepentirás. (Y llévate repelente de mosquitos, ¡no puedo ignorar eso!).

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