¡Shanghai Marriott Pudong: ¡El Lujo te Espera al Sur de China!
¡Ay, Dios mío, el Shanghai Marriott Pudong! ¡El Lujo te Espera al Sur de China! – suena a anuncio publicitario, ¿verdad? Pero a ver, vamos a dejar de lado el marketing y meternos de lleno, porque estuve ahí, respiré ese aire, y… bueno, aquí va mi experiencia, con todo y sus pequeños dramas. ¡Y con mucho español, por supuesto!
¡ACCESIBILIDAD! (Porque, ¿quién no se preocupa por esto?)
Vale, empecemos con lo crucial. ¿Es accesible? Pues mira, sí. El hotel está bastante bien pensado para gente con movilidad reducida. Ascensores (Elevator) en todas partes, rampas, y habitaciones adaptadas. Me pareció genial. (Aunque, ¡ojo!, siempre es bueno llamar y confirmar las especificaciones exactas de la habitación que necesitas).
¡COMIDA, BEBIDA Y UN BUEN REFRIGERIO! (Porque, obviamente, es lo más importante)
Aquí la cosa se pone interesante… ¡y un poco caótica!
- Restaurantes, ¿cuántos? ¡Montones! Buffet (y con un desayuno asiático que te vuelves loco), restaurantes a la carta (¡y con opciones vegetarianas!), el bar… ¡ufff! El buffet, un gran punto a favor. Imagínate: salmón ahumado, huevos hechos a tu gusto, noodles, fruta fresca… Me sentía como un emperador. ¡Pero ojo! La multitud del buffet, a veces, es… tremenda. Prepárate para un poco de lucha por la mesa y la comida!
- Room Service (Servicio a la habitación), 24 horas. ¡Gloria bendita! Perfecto para esas resacas post-cocktail. Pidí un desayuno a la cama un día y… ¡Oh, el paraíso!
- ¡El bar en la piscina! ¡El summum! Un mojito con vistas al skyline de Shanghai… ¡Impresionante! (Aunque el mojito no era el mejor que he probado, seamos honestos).
- Cafeterías y tiendas de conveniencia (Convenience store). ¡Imprescindibles! Para el antojo de última hora, para el agua… ¡Un salvavidas!
¡BIENESTAR Y RELAX! (Porque, ¿a quién no le gusta un poco de mimos?)
- El spa… ¡Un sueño! Masajes, sauna, baño de vapor… Me hice un masaje de cuerpo entero y… ¡casi me duermo! (Literalmente).
- La piscina al aire libre (Swimming pool [outdoor])… ¡Con vistas! Un oasis urbano. ¡Ideal para nadar un poco y tomar el sol!
- El gimnasio (Fitness center) ¡Para los que se sientan culpables después del buffet! No lo usé, pero… ¡estaba ahí!
- Otros tratamientos (Body scrub, Body wrap, Foot bath) ¡No los probé, me daba pereza!
¡LIMPIEZA Y SEGURIDAD! (Porque, en estos tiempos…)
- ¡Impecable! ¡Todo limpio, desinfectado! Usan productos anti-virales, desinfección diaria… Te sientes seguro.
- Personal cualificado y con el protocolo de higiene.
¡HABITACIONES Y COMODIDADES!
Aquí es donde el Marriott brilla (literalmente).
- ¡Wi-Fi GRATIS en TODAS las habitaciones! ¡Aleluya hermanos! (Y funciona, que no es poco).
- ¡Habitaciones espaciosas, elegantes! Con todo lo que necesitas: aire acondicionado, cama enorme, mini-bar, caja fuerte… ¡Y una ventana que se abre! (¡Cosas de la vida!).
- ¡Baño de ensueño! Con bañera, ducha separada, albornoces… ¡Me sentía como un rey!
¡SERVICIOS Y COMODIDADES!
- Concierge (Concierge): ¡Siempre dispuesto a ayudarte! Reservar restaurantes, taxis… Un ángel guardián.
- Lavandería y tintorería: ¡Imprescindible! Para ese vestido que necesitas lavar después de cenar.
- Transporte al aeropuerto: ¡Un plus! Olvídate de regatear con los taxis.
- Cajero automático (Cash withdrawal), cambio de moneda (Currency exchange): ¡Muy útil!
¡PARA LOS NIÑOS! (Porque, aunque no tenga, sé que a algunos les importa)
- Servicio de niñera (Babysitting service)
- Instalaciones para niños (Kids facilities)
- Menú infantil (Kids meal)
¡COSAS QUE HACER! (Además de comer y dormir, claro)
- ¡Eventos! El hotel tiene espacios para eventos (Meeting/banquet facilities, indoor venue for special events, outdoor venue for special events). ¡Ideal para bodas, conferencias…!
- Tienda de regalos (Gift/souvenir shop).
- Y, por supuesto, ¡explorar Shanghai! El hotel está bien ubicado, cerca de muchas atracciones.
¡LO QUE NECESITAS SABER ANTES DE RESERVAR!
- El precio: Es un hotel de lujo, ¡así que prepárate a soltar la pasta!
- El idioma: El personal habla inglés, pero… ¡aprender unas frases en chino te vendrá bien!
- La gente: Shanghai es una ciudad vibrante, con mucha gente. ¡Prepárate para la multitud!
- ¡El caos del buffet! (Ya lo he dicho, pero lo repito).
MI ANÉCDOTA PERSONAL Y EL POR QUÉ DE ESTA RESEÑA DESORGANIZADA
Vale, una cosa que no puedo evitar contar. Estaba en el bar de la piscina, pidiendo un cocktail, cuando… ¡me encuentro a mi ex! ¡En Shanghai! ¡En el Shanghai Marriott Pudong! ¡Madre mía! Ya de por sí estaba intentando dejar de pensar en el buffet y el precio de las copas, pero ahora… ¡la cosa se puso intensa!
Me la encontré, sonriendo, con un tipo nuevo. Y yo, con una copa en la mano, mirándome la piscina, sin poder evitar acordarme de lo que nos gustaba nadar. La vida, ¿verdad? 😅
¡Y AHORA, LA MEJOR OFERTA PARA TI! (¡PORQUE TE LO MERECES!)
¿Cansado de la rutina? ¿Necesitas un capricho? ¡El Shanghai Marriott Pudong es tu escape perfecto!
¡Oferta Especial para la Revista "Viajes y Sabores"!
- ¡Reserva ahora y obtén un 15% de descuento en tu estadía!
- ¡Disfruta de un desayuno buffet GRATIS para dos personas! (¡Prepárate para el festín!)
- ¡Upgrade automático a una habitación con vistas espectaculares! (¡Te sentirás como un rey!)
- ¡Acceso gratuito al spa y sauna para relajarte al máximo! (¡Porque te lo mereces!)
- ¡Además, te regalamos una botella de vino espumoso a tu llegada! (¡Brindemos por ti!)
¡Pero date prisa! ¡Esta oferta es por tiempo limitado!
Haz clic en el enlace y reserva tu escapada de lujo al Shanghai Marriott Pudong. ¡El paraíso te espera! (Y, quién sabe, ¡quizás te encuentres a tu ex también! 😉). ¡No te arrepentirás! ¡Es una experiencia inolvidable… aunque a veces el buffet te ponga a prueba! ¡Pero eh, eso es la vida! ¡Reserva ya!
¡Dekuta Hotel Indonesia: ¡El Paraíso Indonesio que te Esperaba!¡Ay, Dios mío! ¿Shanghai Marriott Hotel Pudong South, eh? ¡Me voy a Shanghai! ¡Bueno, vamos a ver si puedo sobrevivir a esto! Aquí va mi intento (¡y no me juzguen duro!) de un "itinerario"… más o menos.
¡Shanghai: Conquistándola… o intentándolo!
Día 1: ¡Aterrizaje, Caos y Noodles!
- 7:00 AM (Shangai Time): ¡Despierta! (Si el jet lag me lo permite, claro.) El avión aterrizó bien, pero mi cabeza… no tanto. Salida del aeropuerto. ¡Trágame tierra! Siempre me pierdo en estos aeropuertos gigantes.
- 8:30 AM: Encuentro con el conductor del hotel. ¡Espero que sepa algo de inglés! Si no, bueno, ¡aprenderé gestos chinos a la velocidad de la luz!
- 9:30 AM: Llegada al Shanghai Marriott Hotel Pudong South. ¡Guau, qué lobby! (O eso creo, aún estoy medio zombie.) Check-in. Espero que mi habitación tenga una vista decente… ¡y una cama que me abrace!
- 10:30 AM: ¡A EXPLORAR! (Después del desayuno, claro.) Necesito café… ¡URGENTE!
- 12:00 PM: ¡Primer encuentro con la comida china! (Que Dios me pille confesado). Me muero por probar los noodles. ¿Dónde encontrar los mejores? ¡Preguntaré a conserjería! (Si consigo descifrar lo que dicen).
- 2:00 PM: Chinatown, ¡aquí voy! (O eso espero…). Intentaré negociar… ¡no quiero que me timen! ¡Ay, mi pobre cartera!
- 4:00 PM: Me perdí… (¡No me sorprende!) …Pero encontré una tienda con unos tés increíbles. ¡Un respiro!
- 6:00 PM: ¡Cenando! De nuevo, ¡noodles! (Sí, lo sé, soy predecible). Esta vez, en un restaurante local… ¡¡¡Espero que no me siente MAL!!!
- 8:00 PM: ¡Vuelta al hotel, exhausto! ¡¡¡Pero vivo!!! Una ducha caliente… y a la cama.
Día 2: ¡El Bund, Taxis Locos y Mis Zapatos!
- 9:00 AM: Desayuno buffet del hotel. ¡Un festín! (Siempre me emociono con los buffets… ¡hasta que me empacho!).
- 10:00 AM: ¡El Bund! ¡La vista! ¡Impresionante! (Aunque, siendo sincero, no entiendo del todo lo que veo… ¡pero es bonito!).
- 11:30 AM: ¡La búsqueda de los zapatos perdidos! Bueno, no perdidos, los que me aprietan. Caminar por Shanghai es un maratón para los pies.
- 1:00 PM: ¡Almuerzo! ¡Más comida china! (Ya estoy un poco cansado… pero tengo que probarlo todo, ¿verdad?) ¡¡Ay, mi estómago!!
- 2:30 PM: ¡Taxis locos! Casi me muero en uno. ¡El conductor iba a 200 km/h! (Exagerando… un poquito). Necesito uno nuevo.
- 4:00 PM: ¡Museo de Shanghai! (O al menos, lo intentaré… Soy un desastre para los museos… ¡me duermo a los 5 minutos! Pero quiero hacer el esfuerzo).
- 6:00 PM: ¡¡¡Comprender la comida local!!! Me atreví con los dim sum… ¡¡¡¡ME ENCANTO!!!!
- 8:00 PM: ¡Un bar con vistas al río Huangpu! (¡Necesito relajarme después del taxi!) Un cóctel… ¡y a contemplar la ciudad!
Día 3: ¡Tempestad de compras y el Adiós… temporal!
- 9:00 AM: ¡Adiós al desayuno buffet! (¡Lo echaré de menos!).
- 10:00 AM: ¡¡¡Compras!!! ¡¡¡Necesito recuerdos… y tal vez algo para mí!!! ¡¡¡Adiós a mi cartera otra vez!!!
- 1:00 PM: ¡¡Almuerzo en algún sitio…!! Algo rápido… antes de que me desmaye de tanto andar.
- 2:30 PM: ¡Última vuelta por Shanghai! (¡Intentando no gastar más dinero!).
- 4:00 PM: ¡Regreso al hotel! ¡Empacar… (¡si consigo encontrar todo lo que he comprado!)!
- 6:00 PM: ¡La despedida! ¡Una cena decente… y a esperar el taxi al aeropuerto!
- 8:00 PM: ¡¡¡Adiós Shanghai!!! ¡¡Volveré… con más valor (quizá!) y más… dinero… (seguro!)!!
- 10:00 PM (Shangai Time): ¡¡¡En el avión!!! ¡¡¡A dormir!!! (O a intentar, al menos…).
¡Y ahí lo tienen! Un "itinerario" caótico, lleno de dudas, comida, y zapatos apretados. ¡Espero sobrevivir y, sobre todo, disfrutarlo! ¡¡¡¡¡¡Y por favor, que no me enferme…!!!!! ¡¡¡¡¡¡¡Adios!!!!
¡Descubre el Paraíso Gastronómico de Suiza en el Hotel Les Negociants!¡Shanghai Marriott Pudong! ¿En serio, el lujo te espera? ¿Y... al sur de China? (¿De verdad?)
¡Ay, la publicidad! "Lujo te Espera"... suena a promesa grandiosa, ¿no? Vale, técnicamente sí, el Marriott Pudong ES un hotel lujoso. Pero "al sur de China"... Ejem... técnicamente, sí, Shanghai *está* al sur, pero no por mucho. Es más como "casi al sur con un buen filtro". Lo digo porque mi GPS, que es más listo que yo, tardó en pillarle el punto. Me esperaba playas, palmeras... y me encontré con rascacielos gigantes y un tráfico que te hace jurar en chino (aunque no sepas chino, lo juras igual).
¿Es realmente tan 'Pudong' como dicen, o está lejos de todo? Porque, la verdad, me da una pereza...
Pudong… digamos que es un *barrio*. No es el centro histórico, no es la bulliciosa Concesión Francesa. Pero, mira, tiene su encanto. Es *moderno*, pulcrísimo, y con unas vistas... ¡Uf! De infarto. El hotel está cerca del metro, eso es MUY importante. En serio, aprende a usar el metro. Si no, te arruinas en taxis, o acabas como yo, dando mil vueltas en un autobús que parecía sacado de una peli de ciencia ficción (y sin entender nada). Y sí, a veces, sientes que estás en otro planeta, con tanta torre de cristal y acero. Pero la ciudad es una locura, y Pudong es parte de esa locura. Y eso, eh, ¡es parte del encanto! O al menos, eso me digo para justificar el jet lag.
¿Las habitaciones son *realmente* cómodas? ¿O es el típico "lujo" que acaba siendo incómodo y con almohadas que parecen piedras?
¡Ah, las habitaciones! A ver, la mía era IMPRESIONANTE. En serio, la cama… ¡flotaba! O al menos, eso sentía después de un viaje larguísimo. Las almohadas… bueno, eran decentes. No eran piedras, gracias a Dios. Pero lo que me impactó fue el baño. Gigante, con bañera, ducha separada, y todos esos artilugios que te hacen sentir como un supervillano (pero uno con buen gusto). Un problema: me costó un mundo entender cómo funcionaba la tele. ¡Y eso que soy de la Generación X! Me sentí como mi abuela. Pero, bueno, al final, lo logré. Y la vista… ¡Ay, esa vista! Me quedaba embobado mirando Shanghai de noche. Casi me olvido de salir del hotel. Casi.
¿Hay mucho ruido? Soy un poco… delicado para dormir.
El ruido... ¡el eterno dilema! A ver, depende de la habitación y de tu suerte. El tráfico en Pudong es… *intenso*. Pero el hotel está bien insonorizado. Eso sí, si te dan una habitación que da a un cruce de calles con obras… reza. Y lleva tapones para los oídos. Yo los llevaba, pero aun así, a veces, parecía que estaba durmiendo dentro de una máquina tragamonedas. Y eso, créeme, es un sonido MUY particular. Pero, en general, el hotel es tranquilo. Y las cortinas… ¡son oscurecidas al 100%! Perfectas para un sueño reparador... después del jet lag, claro.
¿La comida es buena en el hotel? ¿O es la típica comida de hotel insulsa y aburrida?
¡La comida! ¡Mmm, la comida! A ver, el restaurante principal, ¿cómo se llamaba? Ah, sí, el "Feast". Bueno, el buffet de desayuno… ¡un *festín*! De todo, en serio. Desde huevos fritos hasta… ¡cerdo deshebrado! (Sí, a las 8 de la mañana, ¿por qué no?). El café… bueno, el café era un poco… aguado. Pero las pastas… ¡Oh, las pastas! Y las frutas exóticas… Me volví loco. Literalmente, creo que comí más fruta que en toda mi vida. El restaurante chino… ¡ay, qué maravilla! Un poco caro, eso sí. Pero la comida… ¡explosión de sabores! Eso sí, ¡cuidado con el picante! No me avisaron, y casi me muero. Literalmente, me salieron llamas por la boca. Pero, a pesar de todo, ¡lo repetiría!
¿Y el servicio de habitaciones? ¿Es rápido, o tardan siglos en traer la comida? (Porque, a ver, a veces, la pereza...).
El servicio de habitaciones… Aquí tengo una anécdota. Un día, después de un paseo agotador, pedí una hamburguesa. Una hamburguesa, sencilla, sin tonterías. ¡Tardaron una hora y media! ¡Una hora y media! Me estaba muriendo de hambre. Y cuando llegó… ¡fría! Fría y con las patatas blandas. Casi me da algo. (Y yo, que soy un poco dramático… ya me estaba imaginando una demanda y todo). Pero, bueno, el chico que la trajo fue muy amable, se disculpó mil veces, y me ofreció postre gratis. Y la verdad, el postre estaba delicioso. Así que… digamos que el servicio de habitaciones es “variable”. Prepárate para esperar, pero… ¡la amabilidad china compensa! (Aunque la hamburguesa fría… ¡no la perdono!).
¿Hay piscina? ¿Y gimnasio? (Porque, ya sabes, hay que quemar las calorías del buffet...).
¡Sí! Hay piscina (interior, por cierto) y gimnasio. La piscina… normalita. Pero está bien para darte un chapuzón después de un día de turismo. El gimnasio… ¡impresionante! Máquinas modernas, cintas de correr con pantallas… Yo intenté ir un día, pero con el jet lag… ¡imposible! A los cinco minutos ya estaba sentado en el suelo, respirando como un asmático. Así que, el gimnasio… lo he usado, pero más para descansar la vista. Pero sí, están. Y parecen muy bien equipados. Si eres de los que van al gimnasio… ¡aprovecha!